viernes, febrero 24, 2006

Fill in the blank spaces


De unos 20 años, parecía rumano. Entró y repartió estos papelitos por unas cuantas mesas. Reinició el circuito, recogió algo de dinero; olvidó lo mío: mi papel y mi dinero. Compró patatas fritas y una coca-cola, medianas. Salió a la terraza, al solecito y, tranquilamente, dió cuenta de ellas. Conmovido por su evidente bonhomía, le comento a Toffee: "Voy a darle dos euros y que se compre una hamburguesa, manque sea pequeña" "Va, deja" Cedo, porque me meo. Cuando bajo, Toffee confirma mis peores sospechas. Había terminado su escasa comida, había estado observando, con plácida sonrisa, a una joven pareja "comiéndose a besos", había recogido el cartoncito de las patatas y el vaso vacio y los había tirado a una papelera.

Después, lentamente, se había marchado. Cara al sol.




Hija de puta.




xy

3 Comments:

Anonymous Fla said...

Querido Pol, ¡Pollo! lo ha conseguido. ¿No se merece una buena entrada en este blog? Un cómo se hizo. Un quién era el abuelo. Un qué pueblo fue. Un cómo se llamaba el pollo. ¡Venga! Déjate de rumanos y poesía y de puntos ciegos. ¡Queremos que hables de tus posibilidades, de ese pollastre!

12:29 p. m.

 
Blogger La-Ruina-de-la-Familia said...

Because I’m bad, I’m bad, come on
(bad bad-really, really bad)

5:18 p. m.

 
Blogger xy said...

JAJAJAJA

3:48 p. m.

 

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